miércoles, 1 de diciembre de 2010

Un menor de paquete

Aproveché la matinal de la Falla els Vents para mostrarle a mi hijo el ambientillo motero. Había pensado en más de una ocasión en llevármelo a alguna matinal, pero las opiniones en contra de llevar de paquete a un menor de 12 años que he oído por aquí y por allá me han echado para atrás siempre. Le dejo subir en la moto, es más, en cuanto la ve ya está encima. El trayecto más largo ha sido a Montán, unos 65 kms, pero hemos ido a Moncofar, al campus de fútbol, para ir a entrenar a Canet y alguna minirruta de las del verano por Montán... A decir verdad me cuesta decirle que no. Encima ahora dice que en el coche se marea y en la moto no. Incluso había preparado un viaje hasta Pradilla, cerca de Molina de Aragón, (182 kms) a visitar a una compañera suya, pero no lo pudimos realizar por las inclemencias del tiempo. Lo comenté con los compañeros de Montán en la salida de Ademuz y alguno de ellos me mostró su desacuerdo: "Yo no llevaría a un viaje así a mi hijo...".
Ahí es donde te entran las dudas. En los foros pasa un poco lo mismo. Buscando opiniones al respecto encontré en un foro de la Policía lo que dice el reglamento:
"Un menor puede ir de pasajero a partir de 12 años o excepcionalmente a partir de 7 si viaja con padre, madre, tutor o persona autorizada y siempre que vaya montado de manera reglamentaria (a horcajadas, pies en reposapies, nunca entre manillar y conductor..)".
Esto es lo que dice el reglamento, pero otra cosa es lo que opina la gente al respecto de llevar de paquete a un niño en esa franja de los 7 a los 12. La mayoría dice no, porque las motos son muy peligrosas y un accidente por pequeño que sea puede ser fatal.
Estamos de acuerdo en la peligrosidad del artefacto, pero yo me he propuesto mostrarle a mi hijo la cara responsable de la moto. Aprovecho cualquier circunstancia para aleccionarlo. Vemos a uno sin casco: "Adrián, eso jamás". Si pasa uno sorteando coches y a toda leche: "Adrián, eso es una temeridad". Y cuando viene de paquete conmigo le voy indicando qué es lo que se hace y qué no, cuando hacerlo, cuando no hacerlo, en fin, intentando mostrarle una conducción responsable. Prefiero que desde el principio viva la moto de manera responsable, metiéndole en la cabeza el peligro que se corre encima de un bicho de estos. Prefiero que descubra y se inicie en este mundo conmigo, no a que lo descubra con sus compañeros de instituto cuando cumpla 14 años y se dedique a hacer el cabra como los demás. Espero que llegue con la suficiente cabeza como para que evite esas tonterías. Prefiero ser yo su referente, antes de que lo sea cualquier Valentino Rossi de su instituto.
En cuanto al peligro que supone el viajar conmigo en la moto está claro que el peligro está ahí. Pero ya lo he dicho muchas veces en otras partes. No cojo la moto con la idea de que me puedo caer, si no, no la cogería, fuera solo o con el niño. Eso sí, cuando viene conmigo siempre doblo las alertas y me muestro mucho más prudente. En cualquier caso, sufro muchísimo más cuando salgo en bicicleta con él. Ahí no tengo yo el control como en la moto. Él tiene el control sobre su bicicleta y la posibilidad de que haga maniobras raras e imprevistas escapan a mi control. Por eso un pequeño paseo en bici con él es para mí ir en tensión constante. En la moto soy yo quien tiene el control en todo momento. Bueno a veces no. En un viaje a Montán, en plena curva noto que la moto culea de atrás. No entendí que pasaba, pues ni entré muy fuerte en la curva, ni había frenado bruscamente, ni nada parecido. "Adrián, ¿Has hecho algo?" "Síííííí, es que me picaba el culo"... Lo matoooooooooooooooooooo. Qué susto me dio el jodío.
Claro algunos estaréis pensando que efectivamente tengo el control, pero puede venir un zumbao y llevársenos por delante. Sí, pero en la moto, en la bicicleta y si me apuras, hasta andando. No por ello dejamos de salir con los niños a pasear en bicicleta o andando.
En resumidas cuentas, que es un tema que me lleva de cabeza y me gustaría leer vuestras opiniones al respecto.

martes, 23 de noviembre de 2010

III Matinal Falla Els Vents en Puerto de Sagunto


Las dos últimas semanas no había podido salir con la moto al ser las fiestas de Montán. Así es que tenía mono. Rastreé por el foro de Espíritu Custom en busca de alguna matinal para el fin de semana del 2 y 3 de octubre, pero no había nada programado. La casualidad quiso que unos amigos me comentaran que en el Puerto de Sagunto, mi pueblo,  la Falla Els Vents celebraba su III Matinal motera. Hombre, la ruta iba a ser corta, la falla está tres calles más "pallá" de mi casa. Como no había nada programado en ningún sitio, se me ocurrió anunciarla en el foro. Con muy poco éxito, por cierto. Bueno, poco éxito no, ningún éxito. Solo un compañero contestó, para decir más o menos que no le inspiraban mucha confianza las matinales organizadas por fallas. Como yo no sé de estas cosas ya puse en duda incluso el acercarme. Seguí buscando alguna matinal o ruta alternativa, pero nada de nada. Eso sí me llamó el amigo Manazas para decirme que venía a Cheste con unos amigos, al circuito a unas carreras. Pero venía con el coche y a preparar una comida y tampoco quise meterme en medio. La verdad es que cuando pensé en la matinal del Puerto pensé en que era el día ideal para llevar a Adrián, mi hijo, para que viera lo que era. Ahí es donde se iba su padre los domingos. A fiestas como estas.
Sopesando las dos posibilidades, decidí dejar que Manazas disfrutara de su día en Cheste sin tener que estar pendiente de mí y me incliné por mostrarle a mi hijo qué era eso de las Matinales, a pesar de estar organizada por una falla.
A decir verdad, a pesar de estar organizada por una falla, yo la colocaría en el segundo puesto de todas a las que yo he asistido, que han sido pocas. Después de la de Torrent. En la falla hay bastantes moteros y el Komando Saguntum de Ruta 66 siempre apoya estos actos. Es más, a esta falla o al grupo de moteros que la organizaba pertenecía el matrimonio que falleció este verano con una Harley  en Jumilla en un triste accidente. Hubo un emotivo minuto de silencio en el que estaba presente la hija de los fallecidos. Se nos puso a todos un nudo en la garganta.
Pero en fin, veamos en qué consistió la Matinal. Levanté al enano pronto, para estar a las 9:00 en la zona de la Matinal y que lo viera todo desde el principio. Cuando llegamos ya había algunas motos, pero pudimos aparcar bien. Cerca de las barras. Saqué los tickets del almuerzo. Bocata de jamón para la criatura y de blanco y negro para mí. Bueno eso hasta que nos sentamos en la mesa y vio lo que era el blanco y negro y entonces fue para él y el de jamón para mí. "Es que no sabía lo que era..." Jodío pues pregunta. Inocente infancia. Nos dieron las bolsas con las camisetas y como estoy harto de camisetas que no me pongo nunca,  se me ocurrió pedir dos tallas pequeñas, una para Adrián y otra para su hermana. Error, la pequeña le viene de camisón a la hermana.
Mientras almorzábamos seguía llegando gente. Conforme llegaban, iban ampliándose las mesas y las sillas. En ese sentido, muy buena organización, pues estaban pendientes de que nadie se quedara de pie.
Terminados de almorzar, nos dimos una vuelta para que viera las motos. Estaba encantado preguntándome por cada marca y modelo. Yo que no soy muy ducho en esto, pues intentaba acertar con cada modelo y marca. A él le gustan de Motocross, pero de esas había pocas. Y después le gustan las Custom, como no. Sobre todo las Harley. ¿Por qué será? Vimos hasta un Trike y se quedó alucinado. Vimos mi futura moto, cuando las ranas críen pelo, claro, La Heritage Softail Classic y además blanca. Y encima dos, en vez de una. Había también un par de choppers en miniatura conducidas por varios críos.
Dio comienzo la ruta barítima. Nos pusimos los cascos y cogimos posición para salir. Fue lo que más le gustó. La gente haciendo ruido con sus máquinas, los potentes motores Harleys rugiendo, las que no eran Harleys, pero con los escapes algo libres, y las Rs y sus acelerones descontrolados. Uno de ellos nos empapuzó con el humo de su rueda. Se dejó medio neumático en el asfalto y a nosotros nos envolvió todo el humo. Nos pusimos en fila para salir de la zona acotada y otra R que llevábamos delante repitió la maniobra del freno y acelerador, quemando rueda. Esta vez tuvimos suerte, pues estábamos detrás y el viento iba en sentido contrario. La humareda salió hacia delante.
La ruta fue corta, no llegó a 20 kms. Subida hasta Sagunto y descenso de nuevo al Puerto por Canet. En la ruta de bajada, lo que son las cosas, me tocó al lado una de las Heritage Softail Classic blanca. Realmente es muy parecida a la mía, salvando las distancias, claro. Le dije a su propietario si me la cambiaba y me contestó: "Para qué si son iguales". Jejeje.  Llegamos  al primer bar, Cafetería Coliseum,  en la Avinguda del Maestrat. La gente empezó aparcando en las aceras y donde podía, pero eran tantas las motos, que acabaron cortando la calle, para cabreo de los coches que tenían que dar un rodeo, pues no podían pasar. Todos agolpados en la barra para la correspondiente cerveza y más Rs haciendo ruido. Estuvo uno como 5 minutos de reloj, dándole que te pego al acelerador, mientras era vitoreado por todos. Sobre todo al terminar, pues se llevó la ovación de la mañana. Yo busqué un bar menos concurrido para comprar una botella de agua. Normalmente no suelo beber cerveza en estos eventos y hoy mucho menos con el niño detrás. Además hacía calor.
Nos pusimos de nuevo en marcha rumbo al segundo bar, Jamón, jamón, en la Plaza de Cánovas, bajamos hacia la playa y recorrimos toda la avenida para subir a la plaza. En este tocaba quintos. Venga quintos corriendo de mano en mano. Nosotros seguimos con nuestra botella de agua. En este punto decidimos volver a la zona de la matinal y adelantarnos al grueso, para poder aparcar sin problemas.
De nuevo en la zona, ya se estaba preparando el grupo de música que amenizaría el resto de la mañana. Eran las 12:00 ya. Adrián lo miraba todo con los ojos muy abiertos. Aparecieron su madre y su hermana y ofició de maestro de ceremonias dándoles la vuelta por las motos aparcadas explicándoles todo. Que si esto es una custom, que si aquello es una R, mira mamá eso es un trike. Lo que no pudo encontrar fue ninguna de las dos Heritage Softail Classic... "¿La moto nueva de quién...?" Oí que le preguntaba la madre al niño. "Mira allí hay una parada de botas para chica preciosas...". "¿Qué dice Adrián de no sé que moto nueva? "... Naaaa no hagas caso, cosas de críos... Glup... Vamos a ver las botas, ven ... ejem... Si es que no se saben estar callados, jejeje.
Empezó el concierto, donde tocaba el hermano de una amiga nuestra y amenizaron el final de la mañana. Detrás nuestro ya dieron comienzo las paellas, para los que se quedaban a comer. En el descanso tuvo lugar el minuto de silencio por el matrimonio fallecido en el accidente de Jumilla este verano. Minuto de silencio, solo roto por un despistado que andaba lejos y se le ocurrió que ese era el momento de abrir el gas de su moto y atronar el ambiente sepulcral que se vivía cerca del escenario. Igual fue a propósito, pero más bien me inclino a pensar que como estaba lejos del escenario no se enteró. Un minuto de silencio es un minuto de silencio, vamos digo yo.
Tras el minuto de silencio llegó el atronador aplauso con el que se les despidió y dirigido a su emocionada hija, presente en el acto. Ráfagas donde quiera que estéis. Como detalle, decir que tan solo tenían la moto una semana y la estrenaban en ese fatal viaje.
Tras los pertinentes sorteos, continuó el concierto y nosotros decidimos que había llegado el momento de retirarnos a comer, dando por finalizada la mañana motera.
Para variar, no hice ninguna foto, pero por suerte, allí acudió Elperronegro y gracias a sus estupendos reportajes gráficos podéis haceros una idea de lo que fue la matinal. Gracias Elperronegro.
Aunque esta matinal fue diferente, pues me sirvió para mostrarle el ambientillo a mi hijo, no dejó de ser una matinal más y volvía a repetirse en mi cabeza, la frase de El Indio, de los Dracs de la Llum en mi primera Matinal en La Pobla de Vallbona: "Vista una, vistas todas". Pero vuelvo a insistir en que a pesar de organizarla una falla estuvo bastante bien.

domingo, 21 de noviembre de 2010

El día a día

La idea de comprar la moto, me vino por el trabajo. En realidad, era una excusa más. Llevaba mucho tiempo queriendo tener la moto, pero el tema del trabajo me acabó empujando a ello. Realmente no me es necesaria la moto para mi trabajo. Y ahora que la tengo me lo ha confirmado. Empecé a barruntar lo de la compra el año que trabajé en Jávea. Tengo que decir que cada año trabajo en un sitio, pues soy profesor interino y cada año me cambian de destino. Pues bien, el año de Jávea, que fue el destino más lejano (165kms), me dejaba yo medio sueldo en carburante y autopista. Si iba por la nacional eran dos horas y media de viaje. Ahí empecé a pensar en la moto. Con la moto si podría ir por nacional, esquivar atascos y evitar autopistas. El año de Oropesa del Mar volví a echar de menos las dos ruedas, por lo mismo. La nacional era un suplicio y la autopista un pastón. Pero siempre retrasaba el sacarme el carnet. Pero curiosamente, el año que más cerca estuve de casa, el año pasado en Burriana (35kms) decidí dar el paso. Ya conté por otro lado que el 10 de junio me dieron el carnet, pero no empecé a ir en moto al trabajo hasta finales. Cuando ya no había alumnos. Me daba no sé que llegar allí con la moto.
Este año la cosa cambió. Empecé a ir desde el primer día. Trabajo actualmente en Turís, a 65kms de casa con un trayecto bastante simple:

Autovía de circunvalación de Valencia A7 hasta llegar a la A3 autovía de Madrid y en la salida de Cheste, unos 12 kms por la CV50 hasta Turís.
Yo pensaba que al ir allí desde el primer día con la moto, no se armaría tanto revuelo. Pero me equivocaba. Conozco pocos profesores que vayan en moto al instituto y menos con una custom con alforjas de clavos y flecos... Llama demasiado la atención. Pero me da igual. Los compañeros la miran con curiosidad, los alumnos con admiración. La mayoría son moteros, pues están al ladito de Cheste. Y aunque son más de las Rs, no deja de ser una motarra de las gordas. Por tanto me miran distinto. Soy "el de la moto". Si además apareces con la chupa de cuero, pues ya ni te cuento.
Desde el día 1 de septiembre he ido en moto a trabajar. Decidí que hasta que no llegara el frío así lo haría. En la segunda mitad de octubre, por las mañanas empezó a hacer frío y al salir todos los días a las 8:00, aún era de noche y decidí dejar la moto. Menos los miércoles que entro bien entrada la mañana y continúo a día de hoy yendo con la moto si no llueve. Pero la verdad es que me malacostumbré y me di cuenta que cuando iba con el coche, salía de más mala leche. Con el cambio de hora a las 8:00 ya estaba saliendo el sol, con lo que volví a coger la moto a diario. Me cambia el estado de ánimo. Voy con otra alegría a trabajar. Salgo con ganas porque sé que me está esperando en el parking. Me da rabia llegar a casa porque tengo que guardarla en el garaje. Y sobre todo los viernes. Los viernes he decidido pasar frío lo que dure el invierno, pero necesito la moto al salir. El viernes es mi día más duro. Pues se hace menos duro al saber que volveré a casa en moto. Os parecerá una tontería pero yo lo tengo comprobado. Me cambia el carácter. 
Esta última semana ha estado amenazando lluvia y hacía bastante frío, con lo que solo he ido un par de días. Solo deseo que pase pronto el invierno y eso que aquí en Valencia invierno tenemos poco, pero yo soporto mal el frío. ¡Como para ir a Pingüinos! jejeje. De todas formas, ahora lo que hago por las noches es ver el tiempo en internet y lo primero que hago por la mañana es salir a la terraza a ver el cielo lo despejado que está y el frío que hace a las 8:00. Y normalmente acabo cogiendo la moto. El viernes pasado llegué con los dedos y los pies helados. Tengo pedidos los calcetines térmicos y los sotoguantes, pero no han llegado aún. Había pensado en los guantes calefactados de Kondor o en los puños calefactables de Motero solitario, pero en esta zona creo que no merece la pena. Ya veremos si lo soluciono cuando lleguen las protecciones térmicas de pies y manos.

En cuanto al trayecto en sí, tiene poco misterio, como ya he dicho. Autovía y más autovía con algo de tráfico y camiones, pero son tres carriles hasta la A3. Lo malo está en la A3 pues están de obras. Y el último tramo una nacional nueva. Poco tiene que contar. Lo único, que he descubierto que con la moto no adelanto. No llego antes, al revés. Tardo entre 5 y 10 minutos más. Le piso más al coche. Lo único bueno es que cuando en el acceso a la A3 se monta atasco, con la moto me lo salto. Así he evitado llegar tarde un par de veces. Eso sí el arcén en ese tramo es más ancho que los carriles y despacito puedes pasar, sintiendo en el cogote la mirada airada o envidiosa de los que están parados.

Solo destacaría mi segundo gran susto desde que tengo la moto. Sucedió una mañana tempranito en el viaje de ida. En el tramo de la A3 justo antes de empezar las obras. De tres carriles se pasa a dos y aunque casi nunca hay problemas, ese día yo iba algo despistado a 90km/h y cuando fijo la vista delante veo las luces de frenado de los vehículos de los tres carriles delante mío. El susto fue tremendo y el instinto obró la chapuza pisando el freno trasero a fondo. La moto en vez de frenar salió deslizándose hacia delante. La suerte, que había sido una frenada sin detener los vehículos, si no todavía me están despegando del camión que llevaba delante. La moto salió descontrolada unos 60 u 80 metros, aunque a mí me parecieron kms. El bloqueo de la rueda trasera hacía que la moto empezara a oscilar del culo a izquierda y derecha. Y la oscilación, leve al principio, cada vez era mayor. Yo solo estaba esperando el momento en el que me iba al suelo. De pronto me dio por soltar el pie del freno, la oscilación cesó y la moto se estabilizó, bajé a segunda y resoplé. Me dio por mirar por el retrovisor y alcancé a ver al camionero que llevaba detrás con las manos en la cabeza. En fin todo quedó en un susto. Pero que susto. Lo dicho. Si llegan a frenar de verdad no lo cuento.
Claro, a partir de ahí todo motero al que se lo he contado me ha explicado la teoría: "Es que hay que frenar con los dos frenos y con golpecitos breves pero intensos... blablabla...". Señores, si la teoría me la sé. Pero díganle eso al señor Instinto que la olvidó. Me salió el acto reflejo del coche. Ante un imprevisto pisar pedal de freno y el ABS hace lo demás. La verdad es que me dejó muchas dudas, pues en caso de emergencia los actos reflejos no son los adecuados y eso es muy peligroso. Supongo yo que la experiencia irá modificando esos actos reflejos, porque sino cualquier día me convierto en pegatina-vinilo de la parte posterior de cualquier vehículo. Iremos el toro embolado a la izquierda y yo a la derecha. O viceversa.

En resumen, compré la moto porque así ahorraría tiempo al ir al trabajo, cosa que es mentira. Pero que bien me lo paso. No puedo pensar que sólo voy a usar la moto para los fines de semana, y no todos. El fin de semana que no puedo salir, me consuela el hecho de que entre semana la uso todo cuanto puedo. Y los viernes... los viernes son menos viernes cuando la Pequeña Estrella Blanca me espera en el parking y al salir por la puerta del instituto, algunos alumnos gritan: "Jose, dale caña que queremos oírla". Y yo sonrío y salgo despacito y discreto con mi chupa de cuero y cara de tipo duro rumbo a casa, rumbo al fin de semana. Y a ver qué día sale el lunes. Por cierto, voy a ver que día hace mañana.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Impactado

Supongo que muchos ya habréis visto este video, pues por lo que sé lleva ya tiempo rondando por la red. Yo lo acabo de ver y me ha dejado aturdido y con un nudo en la garganta.



Por un momento he visto a mi hijo escribiendo la puta carta. Y no me ha gustado nada.
Sinceramente me ha dejado muy, pero que muy tocado.

jueves, 18 de noviembre de 2010

I Matinal en el pueblo del semáforo ENGUERA

Una semana después de Arévalo estaba programada una matinal en Enguera. Convocada por Águila Culebrera, ya que era la I Matinal de su pueblo. Llamado como bien reza el título, el pueblo del semáforo. Yo no entendía muy bien el cachondeo que se llevaban con el dichoso semáforo. Solo hay uno en el pueblo. Lo entendí cuando llegamos. Pero empecemos por el principio.
Había mucha gente apuntada para asistir y es que Aguila Culebrera es de esas moteras de rompe y rasga, en todos los sentidos. Actualmente ha sido nombrada Embajadora de la Asociación Espíritu Custom Solidario, del foro Espíritu Custom. Una tía muy querida por todos, por su forma de ser. Extrovertida, alocada, no para un momento. Organiza una ruta, salida o viaje y antes de empezarlo ya está organizando otro. Un sinvivir, oyes. Y la gente respondió. Unas 20 personas apuntadas para asistir. Cita, como siempre en la Pink Panther de Valencia y a las 10:00 en el cafestore de Masalaves, segundo punto de encuentro, cuando se sale hacia aquella zona, claro.
Quería haber llegado muy pronto, pues no quería encontrarme con tanta gente así de sopetón. Si llegaba pronto iría saludando poco a poco a los conocidos y a los nuevos por conocer. Sabía que venían los que estuvieron en Arévalo, y algunos otros con los que había compartido ya las matinales de La Pobla de Vallbona y Torrent y Bicipalo, con el que por fin podría rodar. No siempre puede escaparse para estos menesteres. Y llegué tarde, para lo que yo quería, pues la acera del lavadero de coches ya estaba repleta de gente y motos. Detuve la moto y tímidamente saludé a Bicipalo y a los que estaban más cerca. De pronto se me vino una chica encima con las alas abiertas, digo, con los brazos abiertos: Aguila Culebrera, que oficiaba de anfitriona. Había venido desde Enguera para acompañarnos. Presentaciones, saludos, parabienes... (Como siempre en estas primeras salidas las fotos no son mías sino rapiñadas de alguien. En este caso de Águila y Torres)




Así pues, estábamos todos y había que ponerse en marcha. Águila encabezó el largo dragón hasta el cafestore de Masalaves. Pero antes de la partida, fotito para el recuerdo.




Rule tranquilo hasta Masalaves, donde recogimos a los de allí. Eran más de las 10:00 cuando salíamos del cafestore. Era un poco tarde ya. Desde allí, todo autovía hasta el desvío a Enguera. El viaje sin contratiempos. A la entrada del pueblo nos detuvimos a esperar a los que venían de Alicante y Murcia. Una vez todos reunidos en la entrada del pueblo, Águila nos aleccionó: Había que hacer el mayor ruido posible. Estaba en su salsa. Se presentaba en su pueblo con una banda de moteros malos, malotes y ella a la cabeza del dragón. La verdad es que nos hicimos notar. Aparcamos donde pudimos y nos fuimos a almorzar. Y menos mal que teníamos enchufe. Ya no quedaban camisetas, así es que nos cambiaban la camiseta por otra bebida. Las camisetas se las darían a Aguila para que ella las distribuyera otro día. En cuanto a los bocatas, quedaban pocos y fríos. Pero como teníamos enchufe nos prepararon calientes. A decir verdad, yo me cansé de esperar y me pillé uno frío.
No quedaba casi nadie ya almorzando. Vi desilusionado como mientras nos sentábamos a almorzar salían todas las motos de ruta. Nosotros nos quedábamos a almorzar. 



Fue una larga sentada. Estuve con Bicipalo de charreta. Empezaron los sorteos, los premios. Águila se llevó varios, incluidos un par que le dieron los Dracs. Al parecer, ella perteneció en su día a los Dracs de la Llum, pero ya no llevaba el parche en la espalda. En su lugar lleva un águila con las alas desplegadas. Tampoco he querido preguntar mucho por el tema. Bicipalo tenía que volver pronto a casa y se despidió. Antes de la desbandada general tocaba hacerse la foto con el famoso semáforo.



Entonces entendí el cachondeo. Es un semáforo de una única luz roja. Siempre encendida. Nunca se pone verde. Está allí para indicar que por esa calle no se puede entrar... Y digo yo, una señal de prohibido no sería más baratooooooooooooo. Joder con el semáforo. Cosa más inútil, por dios. Enfrente del semáforo también había una señal graciosa, que vi repetida por otras calles del pueblo. Una señal de velocidad máxima 10 por hora y un mensaje debajo: Velocidad Humana. Alguien hizo una foto, pero no la he podido localizar.
En fin, una nueva matinal, donde acabé pensando lo mismo de siempre. ¿Qué pinto yo aquí? Está bien conocer gente y relacionarte, pero yo lo que quiero es rodar. Siempre tengo la sensación de estar fuera de lugar.
De vuelta, todo autovía hasta casa y hasta la próxima salida.

Si queréis ver más fotos de la matinal con los que allí asistieron mirad la Crónica de Águila y el blog de Torres que por cierto, apareció allí por sorpresa.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Arévalo 2010 Reflexiones finales.

Los más observadores habrán visto la drástica reducción del título de la entrada para esta cuarta y última entrega de la crónica de la II Concentración Nacional Espíritu Custom Arévalo 2010. Es lo que voy a tratar de explicar en esta entrada producto de mis reflexiones sobre lo acontecido a posteriori en el foro de donde supuestamente partía la Concentración.


Digamos que, como ya anticipé en la primera entrega, me llamaban mucho la atención esas kdds interprovinciales y esas concentraciones nacionales, donde gente de todas partes de España, se unían con el único fin de compartir su afición por las motos. También dije que no era muy partidario de las kdds multitudinarias. Pero algo me empujaba a asistir a este tipo de eventos moteros. Supongo que mi afán por conocer gente muy deprisa, para poder rodar, tener un amplio abanico de posibilidades de salida los domingos, etc. Por otro lado, siempre me llamaron la atención los chalecos del mundo Custom, llenos de parches, colores, nombres. Recuerdo a Mathius, de los Dracs de la Llum de Valencia, en la Pobla de Vallbona mostrándome con orgullo algunos de ellos. La puebla de Don Fadrique, el parche de Espíritu Custom... Nunca me dio por comprar ningún parche y, después de cinco meses en este mundillo, veo que hice lo correcto. Siempre pensé que los parches había que ganárselos, nunca comprarlos. Y eso me propuse. Como miembro activo del foro Espíritu Custom, deseaba poder coserme el parche y decidí ganármelo. Y decidí ganármelo acudiendo a la II Concentración Nacional Espíritu Custom Arévalo 2010, pues así rezaba en título del post donde se anunciaba y donde se inscribían las personas que acudirían.

En las semanas previas al evento ya dije que habían surgido dentro del foro voces discordantes, a propósito de los organizadores, del nombre de la concentración... Tampoco me voy a enredar en nombres, desmentidos y explicaciones, que se dieron. Debo reconocer que en mi interior creo que algunos de los que asistieron ya sabían o intuían que pasaría lo que pasó después una vez regresamos a casa y entramos al foro a compartir con los que no pudieron asistir, crónicas, fotos y videos de la Concentración. Yo sinceramente no lo esperaba y me sentí defraudado, engañado, como un idiota. ¿Por qué? Pues muy sencillo, la gente empezó a postear en diferentes hilos sus aventuras por Arévalo y alguien acertadamente pidió al Staff del foro que creara un subforo fijo para poder meter todos los hilos relacionados con la II Concentración Nacional Espíritu Custom Arévalo 2010, como ya lo había para la I Concentración Nacional Espíritu Custom Arévalo 2009. Respuesta del Staff: NO. Un rotundo NO y como explicación: "No la consideramos parte del foro". Sin más explicaciones. Claro la gente re rebotó muchísimo, yo entre ellos. Tras muchas discusiones, subidas de tono en algunas ocasiones, conseguimos que aclararan el por qué no la consideraban una Concentración de Espíritu Custom: Sus organizadores no eran miembros activos del foro, el nombre de la asociación que la organizaba era Espíritu Libre y el logo y el nombre de Espíritu Custom había desaparecido de los carteles y de todas partes. Tan solo el logo con la trusa aparecía en el cartel anunciador. Vale. ¡¡¡Pero todo esto ya se sabía meses antes de la Concentración!!! Quizás lo único que no se sabía era el último punto, y yo sí me di cuenta cuando llegué allí. No vi Espíritu Custom por ninguna parte. Ni en las camisetas, ni en la bolsa, ni en los carteles (salvo la trusa). Entonces fue cuando yo me sentí engañado por ambas partes. Por el Staff del foro por dejarme ir a una Concentración cuando antes de que se celebrara ya sabían que no la considerarían propia del foro. Y por parte de la Organización, por llamarme a una Concentración del foro Espíritu Custom y luego hacerlo desparecer del mapa. Bueno a raíz de esto se armó la de Dios es Cristo en el foro. Salió mierda para llenar un campo de fútbol, que no viene a cuento en este lugar. Los argumentos de los que queríamos que figurara como nuestra, pues así lo habíamos sentido, eran impepinables: más de la mitad de los asistentes fueron miembros del foro (unos 200). Era ahí donde se veía Espíritu Custom, en los chalecos de los asistentes. Y el post donde se anunciaba no dejaba lugar a dudas como queda demostrado con la foto. Lo único que conseguimos fue que el Staff pusiera una encuesta para ver si colocaba el dichoso subforo. Pero el mismo planteamiento de la encuesta estaba viciado. Aún así se colocó la encuesta y ganó el sí al subforo. Tras un mes la encuesta en marcha. Se colocó el subforo, pero el Staff dejaba muy claro lo que opinaba del subforo:


Conclusión, una vez puesto el subforo creo que nadie ha posteado para colgar nada, ni escribir nada. 

A lo largo de ese mes y fruto de las numerosas discusiones allí celebradas, muchos de los asistentes a la Concentración y foreros activos decidieron abandonar el foro para siempre. Algunos hasta pidieron la baja del foro. Otros simplemente dejaron de postear. En otras ocasiones expulsiones y baneos permanentes, sino por cuestiones de la Concentración, sí derivado de la actitud de algunos Staff en el tema que tenían encendida a mucha gente. Y gente muy activa en el foro. En resumen, entre unas cosas y otras, la mayor parte de gente a la que conocí allí despareció del foro.

A nivel personal, al sentirme engañado por las dos partes, pedí explicaciones a ambos por privado.
Al Staff mi consulta era muy clara: ¿Por qué habían mantenido un post donde se anunciaba una concentración del foro si ellos ya sabían que no la considerarían del foro? La respuesta no pudo ser más sorprendente. Simplemente no querían hacer daño a los organizadores que se lo habían currado. De haber modificado el post y haber anunciado que no la reconocían como propia del foro antes de celebrarse, mucha gente no hubiese acudido. Y según ellos el lío que se hubiese montado hubiese sido peor que el que se estaba montando en esos momentos. Pues no sé yo. En fin, que esa "loable" actitud, me llevó a mí a una Concentración que luego no existió. A partir de ese momento decidí no colocarme el parche de Espíritu Custom en el chaleco. Y de alguna manera empezó a alejarme del foro. Mi participación bajó considerablemente, hasta que se produjeron las expulsiones de por vida de algunos miembros. Todas duelen, pero la de Cerezo, especialmente. Un tipo con 9000 mensajes en el foro, que movía iniciativas, rutas, crónicas... se lo cargaban de un plumazo y sin pestañear. Incumplió las normas, cierto, pero ¿a santo de qué? El Staff mismo se lo preguntaba en la nota aclaratoria de la expulsión. Decían que no entendían como un miembro así actuaba de esa manera. Pero no quisieron encontrar la respuesta. No quisieron quitarse la venda de los ojos. Era más fácil expulsar y ale, un grano menos en el culo. Y no le demos muchas más vueltas que si analizamos las cosas, igual puede que tengamos nosotros, el staff, gran parte de culpa... En fin. Conclusión, dejé de postear en Espíritu Custom. Sigo leyendo, pues Espíritu Custom no es solo el Staff, sino que hay muchísima gente válida allí, que vale la pena, pero yo no puedo seguir participando en ese foro. Tampoco importa mucho, pues creo que casi nadie me echará de menos. Total yo era un recién llegado.

A la organización, también era muy sencilla la pregunta: ¿Por qué había desaparecido Espíritu Custom de la Concentración y tan solo aparecía la trusa en el cartel de forma testimonial? En un largo mensaje a Goloso, cabeza visible de la organización, le planteé la pregunta después de hacerle ver una serie de cosas. Anuncia una Concentración en un foro, en el foro se le llama II Concentración Nacional Espíritu Custom, me atrevería a decir que casi el 75% de los asistentes eran de Espíritu Custom. De alguna manera se aprovecha de la plataforma del foro para promover una concentración para finalmente que no aparezca su nombre en ningún sitio. Jamás obtuve respuesta. Sólo una aclaración de Goloso en un post en abierto en el que anunciaba que tenía la conciencia muy tranquila, que ya había solucionado por privado con algunos de la organización del año anterior unos líos tremendos y que no daría más explicaciones. Pues vale, pues bueno, pues me alegro.

Pese a unos y a otros, recordaré esa concentración como mi primera Concentración motera. Y la recordaré con cariño por la crónica en tres partes que os he contado. Y alguno dirá: "¿Pues no te lo pasaste bien? Entonces, ¿qué más da como se llamara o quién la organizara?" Pues a mí sí me da. Llamarme cuadriculado o como queráis, pero no me gusta que me tomen el pelo, ni unos ni otros. Recordaré esa concentración, no por el foro, ni por los organizadores, sino por las personas que allí conocí y por las que me dejé por conocer, y que conoceré en otra ocasión.

En otro orden de cosas y a pesar de habérmelo pasado en grande, tengo que reconocer, que tengo la sensación de que no tenía que haber ido. Y esto no tiene nada que ver con el lío que acabo de contar. Tenía que haberme mantenido en la firme convicción de que no soy partidario de este tipo de reuniones. Creo que me pilló muy verde en este mundillo. Hubiese conocido mucha más gente y hubiese disfrutado mucho más de haber esperado un año, por ejemplo, para acudir a un evento de este tipo. Es fácil. Yo no era muy conocido por el foro, tampoco conocía a nadie, excepto a los valencianos. Con los que más relación tenía a nivel personal, por intercambio de mps y algo más, no iban a asistir. Por tanto, y dado mi carácter, la cosa no funcionaría. Y no me quejo del trato de la gente, al revés. Pero si hubiese esperado un añito o así la cosa hubiese cambiado.
Y esto me lleva a otro asunto y es que creo que he empezado en este mundo de forma equivocada. Alocada. Como elefante en cacharrería. Con demasiadas ansias, con demasiadas prisas y he decidido echar el freno. Cambiar el chip. Esta experiencia agridulce de Arévalo, mi relación con las matinales y el descubrimiento y lectura de algunos blogs me han abierto los ojos y me han hecho iniciar un giro en mi manera de vivir la moto, porque eso sí, la moto la estoy viviendo a marchas forzadas, como si hoy fuera el último día en el que me voy a subir a la moto. Incluso me parece hasta enfermizo.
Y acabaré esta entrada como acabé un post en clave de lamento que escribí en Espíritu Custom en medio de todo aquel lío.

"Me podréis arrancar el espíritu Custom, pero el espíritu motero solo me lo arrancará la carretera."

Yo he colgado algunas fotos prestadas de la Concentración, pero hay muchísimo más. Crónicas, Fotos, videos, además de todo el berenjenal que se montó. Lo podéis encontrar aquí, pero tendréis que indicar que os muestre los posts de los dos últimos meses para poder verlos. Un consejo, visitar solo las fotos, videos y crónicas y no hagáis mala sangre con el lío que se montó.
Un saludo.

lunes, 15 de noviembre de 2010

II Concentración Nacional Espíritu Custom Arévalo 2010 (3ª parte)


Domingo 5 de septiembre, día de partida. Punto y final de la concentración. Nos levantamos sobre las 10:00 de la mañana. Empaquetamos todo bien y preparamos las motos para salir directamente desde el recinto de la concentración. Dejamos la habitación y fuimos a desayunar a la plaza de toros. Chocolate con un par de bollos.
Acto seguido fuimos a ver si había alguna novedad con el tema del seguro. No había ninguna y quedó la chica en llamar por teléfono a Josele si averiguaba algo.



Con las motos aparcadas en medio del recinto (con lo grande que era y elegimos el lugar menos indicado) esperábamos el punto y final, los sorteos de regalos y sobre todo la entrega del cheque a la Asociación Nuevo Amanecer, momento emotivo de todo el fin de semana.
Poco a poco fue acercándose la gente. Vaya por dios, la entrega de regalos se hacía justo delante de donde habíamos dejado las motos. Así es que nos vimos rodeados por la gente que se aproximaba a la tarima donde Ricardo, micrófono en mano, repartía regalos, con y sin sorteo. Para finalizar el acto subieron a la tarima 3 jóvenes de la asociación Nuevo Amancer para niños con síndrome de Dawn para recoger el cheque y agradecernos a todos el detalle. A más de un duro motero se le escapó alguna que otra lagrimilla, pero ¿qué queréis? somos duros, pero sobre todo personas y con mucho corazón.
La entrega de regalos continuó, pues había mucho que repatir, así es que Josele y yo, nos preparamos para la partida. Nos depedimos más o menos de los que más cerca teníamos y tuvimos que abrir hueco para poder salir, pues las motos habían quedado en medio de la gente, delante de la tarima… Ya notaba yo la mirada de desaprobación de algunos. Pero, oyes, cuando llegamos nosotros no había nadie, jejeje.
 


 Josele quería salir hacia las 13:00 para parar a comer en el Área 77, pasado Madrid. Si nos quedábamos a comer en Arévalo se nos haría muy tarde. En el viaje de vuelta intercambiamos los papeles y era Josele quien encabezaba la marcha y yo quien le seguía como podía. Mis esperanzas de atravesar Guadarrama por la nacional se volvieron a esfumar. Habíamos salido tarde y si no íbamos por el túnel llegaríamos tardísimo a comer. Así es que otros 9€ al garete y mis ganas de curvear por Guadarrama también. Otra vez será. Nada más atravesar el peaje paramos para que Josele se colocara el Iphone con los auriculares de mi IPod para que el GPS nos dirigiera para atravesar Madrid y evitar caer en los mismos errores que en la ida. Funcionó  a la perfección y nos guió estupendamente. Solo nos equivocamos una vez y no fue culpa del GPS, pero este nos recondujo enseguida y salimos de Madrid sin más contratiempos. Íbamos rapiditos para llegar a una hora razonable para comer, con las paradas justas para repostar, cigarrito y a continuar. En una de estas paradas, Josele comentó que notaba rara la moto. Pero en general iba bien.

Por fin llegamos al Área 77 donde comimos bien y en cantidades exageradas. No deja de ser un bar de área de servicio, pero la comida estaba aceptable. Vino bien el reposo, pero tampoco era plan de retrasar mucho la reanudación del viaje. Ya había ganas de llegar a casa y ver a la familia y contar las experiencias vividas. Bueno, todas, todas tampoco es necesario. Para qué tanto detalle, jejeje. Del Área 77 salimos como a las 16:00 y parando lo imprescindible al llegar a la altura de la CV35 nos despedimos cada uno para su destino final. Casita y familia. A las 19:00 estaba en casa sin mayor novedad. El fin de semana había tocado a su fin. Un fin de semana difícil de olvidar, pues se trataba de mi primera gran concentración motera y, aunque los acontecimientos posteriores empañen de alguna manera la concentración, no dejará de haber sido algo especial para mí.

Y acabaré la crónica de la concentración explicando la resolución del siniestro de la Fat Boy de Josele, cuyo final feliz me quita un peso de encima, pues de alguna manera, el sentimiento de culpa lo llevaba ahí dentro, aunque Josele nunca me dijo nada al respecto.
A los pocos día de volver de Arévalo, Josele recibió una llamada de la chica del seguro, con buenas noticias. Bueno, había buenas y malas noticias. En una reunión con los miembros de la organización para tratar asuntos sobre el seguro, en el transcurso de la reunión surgió el tema de la moto volcada y aunque quedó claro que nada se podía hacer, uno de los miembros, (o un conocido) afirmaba haber visto cómo y quién tiraba la moto. Estas eran las buenas noticias. Esta persona aportó el número de matrícula del vehículo que tiró la moto al suelo. Las malas noticias eran que no testificaría en caso de ser necesario. Puedo entender que la organización no quisiera meter como siniestro el accidente, pero no puedo entender que alguien vea como una persona causa unos daños y no deje una notificación y esta se niegue a testificar en caso de necesidad. La verdad es que en este punto la solidaridad en el mundo motero debo ponerla en entredicho y más aún si cabe cuando quien ha visto ese suceso es miembro de una organización que ha realizado un evento al cual el propietario de la moto afectada ha asistido.
En fin, que con el número de matrícula en la mano, Josele lo notificó a su compañía de seguros para que reclamase los daños. Tampoco teníamos muchas esperanzas. La compañía averiguó los datos del propietario y reclamó a su seguro. Como curiosidad, la matrícula correspondía a un Combo. No sabemos más datos, pero no pudimos dejar de recordar que el señor del butano tenía un combo aparcado en la puerta, justo delante de la Fat Boy. Igual es pura casualidad y pudo ser otro Combo, pero de haber sido él, ya se necesita tener rostro. Ya digo que son suposiciones y no hemos querido averiguar nada más. Sólo cabía esperar, pues la otra compañía tenía 15 días para contestar y un mes para aceptar o rechazar el parte.
Antes de ayer llamé a Josele y me dio las buenas nuevas. La compañía contraria había aceptado el parte sin rechistar. Le reparaban la moto sin coste alguno. La verdad es que personalmente no esperaba esta solución, pues de haberse negado la otra parte, no teníamos argumentos para probar el golpe. Pero esto el dueño del Combo no lo sabía y habiéndose visto pillado no tuvo más remedio que aceptar el parte.
La verdad es que respiré tranquilo. El montante de  la factura de la reparación ascendía a la friolera de 3400€. A los daños que se veían a simple vista, había que añadir el desvío de la dirección. Esto era lo que Josele notaba raro volviendo. Aún así me sigue pareciendo desproporcionado el coste de la reparación. De haber sido la mía dudo mucho que hubiese pasado de los 500€. En la denuncia en la Guardia Civil, Josele estimó los daños a ojo en unos 1300€. Fijaos en la diferencia final. Y el daño en el bolsillo, en caso de habérselo tenido que pagar él. Por eso mis dudas de adquirir en un futuro mi sueño de toda la vida. Las cifras marean.
Eso sí, este tema de los seguros y de los incrementos en la cuota en caso de partes de culpa hace mucho daño. Por evitar que nos suban la cuota 20€ o 50€ preferimos eludir la responsabilidad de nuestros actos y dejamos que el pobre al que le hemos causado el daño se rasque el bolsillo con esos 3400€. Reflexionemos un poco y seamos justos y solidarios. Por ahorrarnos unos duros hacemos que otra persona tenga que hacer un desembolso importante sin comerlo ni beberlo, habiendo una solución sencillísima, el seguro, que para eso lo pagamos.
Dejo para la próxima las conclusiones finales, valoración y  reflexiones a esta concentración. Adelanto que supuso un punto de inflexión en mi vida encima de la moto y en mi relación con internet.



Uy, ¿estas otra vez aqui? Buen colofón. Gracias Rigodón.